jueves, 21 de enero de 2010

El origen del café.



Como manda la etiqueta, y la buena educación, lo primero de todo será presentarnos.

Lo primero, explicar de donde viene nuestro nombre. Cuenta una leyenda que había un pastor etíope llamado Kaldi que cada día llevaba a pastar a sus ovejas. Al regresar con ellas a casa, notaba que algunas estaban especialmente nerviosas. Tras varios días observando este extraño comportamiento, decidió seguir a las ovejas para ver que era aquello que las alteraba tanto. Descubrió que comían unos extraños frutos que nunca antes había visto, así que decidió cogerlos y llevárselos a casa para ver que eran. Cuando llegó a casa, puso a calentar una olla con agua para la cena, y mientras esta se calentaba, decidió probar los frutos que había recogido. Cuando comenzó a masticarlos le desagradó mucho su sabor, por lo que enfadado por no poder averiguar que eran exactamente, los tiró al fuego. Cuando los frutos comenzaron a tostarse, la casa se inundó de un agradable olor. Volvió a recoger los mismos frutos, pero esta vez antes de probarlos los tostó un rato en el fuego y encantando con el sabor que tenían ahora, decidió ponerlo en una olla con agua caliente descubriendo que, aquella bebida, lo llenaba de energía y tenia un buenísimo sabor.
En honor a este pastor etíope llevamos nuestro nombre, para recordar esas pequeñas casualidades de la vida que se convierten en grandes acontecimientos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario